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El trabajo invisible también cuenta

En muchos currículums, varios años aparecen como un espacio en blanco. Sin embargo, detrás de ese aparente vacío puede haber jornadas completas de cuidados, organización familiar, gestión de presupuestos, coordinación de citas, resolución de imprevistos y toma constante de decisiones. La dificultad no es que no exista experiencia, sino que rara vez se reconoce y se traduce al lenguaje del empleo.

Laura García y Fina Soto, técnicas de ocupación y formación del Servei d\’Ocupació de l\’Ajuntament de Sant Andreu de la Barca, trabajan diariamente con mujeres que desean incorporarse o regresar al mercado laboral. Desde el servicio de ocupación, y en colaboración con el Departamento de Igualdad, acompañan procesos de orientación con perspectiva de género y ayudan a identificar capacidades que con frecuencia permanecen ocultas.

No es tiempo perdido: es tiempo invertido en desarrollar capacidades que también tienen valor en el mercado de trabajo.

Fina Soto

En el marco de las iniciativas vinculadas al 7è Congrés de les Dones del Baix Llobregat, el 9 de septiembre se celebra la charla Dones i competències laborals ocultes. La sesión estará a cargo de Dolors Adamuz, con Societat Empresa como empresa formadora, y ofrecerá herramientas para identificar esas competencias, incorporarlas al currículum y defenderlas en una entrevista de trabajo.

¿Por qué el regreso al mercado laboral puede resultar especialmente complejo para muchas mujeres?

Fina Soto: Las cargas de cuidados continúan recayendo principalmente sobre las mujeres. Cuando una persona deja el mercado laboral para cuidar a hijos e hijas, padres, madres u otros familiares, ese periodo puede prolongarse durante años. Al intentar reincorporarse, muchas empresas lo interpretan como una etapa de inactividad. Nuestro trabajo consiste en cambiar esa mirada y poner en valor todo lo que se ha aprendido y desarrollado durante ese tiempo.

Laura García: Históricamente, las mujeres han realizado una gran cantidad de trabajo fuera del mercado laboral, dentro del hogar. Es un trabajo real, aunque no haya sido remunerado ni reconocido. La orientación debe ayudar a trasladar esas funciones al lenguaje profesional y a romper la idea de que un currículum con interrupciones es necesariamente un currículum vacío.

¿Qué necesidad os llevó a impulsar una actividad específica sobre el trabajo no remunerado?

Fina Soto: Atendemos a muchas mujeres, especialmente entre los 35 y los 45 años, que quieren volver a trabajar y sienten que no tienen experiencia reciente que aportar. Sin embargo, en su vida cotidiana han desarrollado habilidades muy valoradas en múltiples ocupaciones. Consideramos imprescindible ayudarles a reconocerlas y convertirlas en un activo para su nueva trayectoria profesional.

Laura García: También encontramos mujeres que proceden de sectores muy feminizados, como los cuidados, la limpieza, la educación o los servicios, y desean cambiar de ámbito. A veces parten de la idea de que determinados empleos son “trabajos de hombres”. La orientación sirve también para cuestionar esos estereotipos y ampliar las posibilidades profesionales.

¿Qué competencias profesionales se desarrollan a través de los cuidados y la gestión del hogar?

Fina Soto: Responsabilidad, organización, iniciativa, polivalencia y capacidad de adaptación. Son competencias que se ponen en práctica cada día y que pueden resultar útiles en una recepción, en la industria, en un puesto administrativo, en un proyecto emprendedor o en muchas otras ocupaciones. Las mujeres suelen saber que pueden hacerlo, pero no siempre saben cómo nombrarlo o explicarlo.

Laura García: Hablamos de competencias transversales: planificación, paciencia, resolución de conflictos, priorización o capacidad para responder ante imprevistos. No pertenecen a un único sector. Cuando una persona las identifica, puede incorporarlas al currículum, argumentarlas en una entrevista y demostrar después cómo las aplica en el trabajo.

Un currículum puede tener un periodo sin empleo remunerado y, al mismo tiempo, estar lleno de competencias.

Laura García y Fina Soto

¿Cómo se transforma esa experiencia cotidiana en un currículum y en un discurso profesional?

Fina Soto: El primer paso es hacer visible lo que se ha estado haciendo: describir tareas concretas, identificar las capacidades necesarias para realizarlas y ponerles un nombre profesional. En la actividad trabajaremos con preguntas abiertas, ejercicios prácticos y dinámicas de role playing para que las participantes aprendan a expresarlas, resaltarlas en el currículum y defenderlas en una entrevista.

Laura García: Una lista de tareas puede convertirse en un mapa de competencias. Organizar horarios familiares habla de planificación; gestionar las cuentas del hogar, de control y responsabilidad; mediar en conflictos, de comunicación y resolución de problemas. Compartir el ejercicio con otras mujeres que viven situaciones similares ayuda además a reconocer capacidades que, por formar parte del día a día, muchas veces pasan desapercibidas.

¿Habéis visto casos en los que este cambio de mirada haya facilitado una reincorporación laboral?

Laura García: Sí. Identificar las competencias permite llegar a una entrevista con un discurso mucho más sólido: “Sé hacerlo, puedo explicarlo y puedo demostrarlo”. En algunos casos, la reincorporación es más directa porque las tareas realizadas están próximas a sectores como la cocina o la limpieza. Cuando la persona quiere cambiar de ámbito, definimos un plan de mejora y analizamos qué formación técnica necesita para completar su perfil.

Fina Soto: Ahí aparece lo que llamamos el currículum oculto: capacidades que ya existen, pero que la persona no había identificado como profesionales. Las competencias técnicas pueden actualizarse mediante formación; muchas competencias transversales, en cambio, ya están presentes y pueden ser una base muy valiosa para volver a trabajar o para emprender.

¿Qué efecto tiene este proceso sobre la autoestima?

Fina Soto: Cuando una mujer aprende a detectar y reconocer sus habilidades, cambia la manera en que interpreta su propia trayectoria. Comprende que ese tiempo tuvo valor y que no parte de cero. Esa conciencia mejora la autoestima y la seguridad con la que puede presentarse ante el mercado laboral.

Laura García: Muchas personas llegan diciendo: “Hace mucho que no trabajo”, “no sé hacer nada” o “mi currículum es muy pobre”. Después de un trabajo competencial, la visión cambia. Descubrir que existen alternativas, formación, ofertas y recursos de acompañamiento ayuda a salir del aislamiento y a volver a conectarse con el empleo.

¿Cómo ha sido la colaboración con Societat Empresa?

Fina Soto: Ha sido una colaboración sencilla porque conocemos la experiencia de Societat Empresa en distintos ámbitos formativos y contamos con buenas referencias de sus formadores y formadoras. Además, ya ha trabajado contenidos vinculados a la igualdad, un tema que requiere conocimiento, sensibilidad y capacidad para transmitirlo de forma práctica.

Laura García: El feedback de las formaciones ha sido positivo. La igualdad de género es imprescindible y, aunque algunas personas pueden llegar con resistencias, comprender bien los conceptos permite salir de la formación con aprendizajes aplicables al día a día, tanto en el ámbito personal como en el empresarial.

¿Cuál es vuestro mensaje final para las mujeres y para las empresas?

Fina Soto: A las mujeres les diría que el tiempo dedicado a cuidar y gestionar una familia no es tiempo perdido, sino tiempo invertido. Han desarrollado capacidades que el mercado necesita. Deben aprender a identificarlas, darles valor y hacerlas visibles. Y a las empresas les pediría que amplíen la mirada: una habilidad puede haberse desarrollado fuera de una organización y seguir siendo plenamente útil en un puesto de trabajo.

Laura García: Los cuidados han sido históricamente invisibilizados, pero han sido esenciales para sostener a las familias y a la sociedad. También debemos recordar que las tareas domésticas y de cuidado no corresponden exclusivamente a las mujeres. La responsabilidad de mejorar la inserción laboral no puede recaer solo en quien busca empleo: las empresas y el propio mercado laboral también tienen que cambiar.

La responsabilidad de la inserción laboral no recae únicamente en la persona que busca empleo. Las empresas también tienen que ampliar su mirada.

Laura García

Un primer paso para volver a reconocerse profesionalmente

La charla Dones i competències laborals ocultes, prevista para el 9 de septiembre, quiere ser precisamente ese primer paso: un espacio práctico para identificar capacidades, compartir experiencias y empezar a construir un relato profesional más justo y completo.

Porque detrás de cada aparente “vacío” puede haber años de responsabilidad, organización y aprendizaje. Hacer visible ese trabajo no solo mejora un currículum: también ayuda a transformar la manera en que la sociedad y las empresas entienden el talento.

Información de la actividad: La charla Dones i competències laborals ocultes se celebrará el 9 de septiembre, de 10.00 a 12.00 h, en Escoles Velles, Carretera de Barcelona, 1, Sant Andreu de la Barca. Está organizada por el Consell Comarcal del Baix Llobregat, contará con Dolors Adamuz como ponente y con Societat Empresa como empresa formadora.